Reserva Marina de Galápagos
 

Pocos ecosistemas en nuestro planeta han captado tanto la atención mundial como el Archipiélago de Galápagos, un conjunto de islas volcánicas a casi 100º kilómetros de la costa continental del Ecuador. La singular flora y fauna de las islas ha sido, sin lugar a dudas, fuente de inspiración, curiosidad, e investigación, principalmente, a nivel internacional. La creación del Parque Nacional Galápagos en 1959 ratifica el interés del Gobierno del Ecuador por la conservación de esta área. Después de cuatro décadas de un continuo trabajo y esfuerzo se podría decir que el trabajo de conservación ha sido exitoso y que gran parte de este logro se ha alcanzado con el apoyo de la comunidad conservacionista a nivel mundial. Galápagos fue reconocido en 1978 como Patrimonio Natural de la Humanidad por el Comité del Patrimonio Mundial.. En 1984 UNESCO reconoce al Archipiélago como Reserva de Biosfera, categoría del programa MAB (Hombre y Biosfera), por la importancia de la relación entre la conservación y el desarrollo local de la población en la zona.

Posteriormente, las innumerables investigaciones realizadas por científicos nacionales y extranjeros revelaron la existencia de un nuevo ambiente, tan diverso y único como el terrestre: el ecosistema marino que rodea a las islas. Sus características de biodiversidad, endemismo y fragilidad motivaron para que el Gobierno del Ecuador, en 1988, establezca la Reserva Marina de Galápagos, considerada también como una de las 7 maravillas del mundo submarino. Recientemente (2001) el Comité del Patrimonio Mundial ha extendido la categoría de Patrimonio Natural de la Humanidad también a la Reserva Marina.

LA Reserva Marina de Galápagos se encuentra en un punto de cruce entre varias corrientes marinas que fluyen recíprocamente de occidente a oriente, lo que ha vuelto muy especiales a sus sistemas marinos y costeros en cuanto a la diversidad de organismos. El aislamiento de las islas, ha favorecido el desarrollo de comunidades marinas que difieren de las especies continentales marinas y costeras; entre ellas se puede mencionar los peces que son de los organismos más abundantes, con 444 especies. De igual forma es notable el conocer que se han registrado 19 especies de aves marinas, 29 especies de cetáceos, dos especies de mamíferos, una especie de tortuga y una especie de iguana.

EcoCiencia, la Fundación Ecuatoriana de Estudios Ecológicos, apoya las gestiones realizadas por el Parque Nacional Galápagos en el manejo y administración del archipiélago y de la reserva marina. Sin embargo, es prioritario que la población ecuatoriana e internacional se informe y sensibilice acerca de la importancia de la Reserva Marina para la conservación integral del ecosistema galapagueño y la permanencia de las actividades humanas sostenibles que en la actualidad allí se desarrollan. Solo una sociedad informada y motivada por buscar un desarrollo sostenible, frenará el que los recursos marinos de Galápagos sean explotados irracionalmente.

Fuente: Ecosistema

Boletín Informativo Correos del Ecuador.

 

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